
Existen dos clases de miedos, el primero que es el mas común y ordinario, el que siente la mayoría de la gente ante el peligro de ver sus proyectos o sueños en peligro...ese que aterroriza, paraliza bloquea tus sentidos y no te permite reaccionar de la forma en la cual actuarias en la mas común de las situaciones.
Ese miedo como dije anteriormente es el mas común de todos, culpable de un sin fin de cuestionamientos y sobre todo dudas en los momentos en los cuales quizás cualquier ser se encuentra ante quizás la mejor oportunidad de sus vida, ante algo que no podría ser mas obvio y que augura un éxito casi en un 100% o la felicidad a la vuelta de la esquina...aun así ese miedo crea dudas de alguna parte, cuando ni siquiera deberían existir.
El otro miedo es el que el redactor de este blog siente y se impregna en estos momentos, ese miedo que te hace fuerte, ese miedo que te hace reaccionar y decir "Esto no puede sobre pasarme" ese que te hace decir, hacer y pensar q nada puede resultar mal...te llena de optimismo ante ciertas situaciones que por mas negativas q parezcan, crean una atmosfera mas fuerte que cualquiera de los mas grandes temores q te puedan rodear.
De esa fuerza estoy hecho ahora...si bien siempre mi consigna ha sido "Desear siempre lo mejor, pero estar preparado para lo peor" hoy siento que las cosas al fin pueden tener un vuelco positivo en mi vida...y claro como todo en esta vida tiene sus riesgos, los cuales estoy dispuesto a correr.
El que dirán no me importa...los dedos apuntandote no pueden ser mas que velas de cera que al tratar de señalarte se derretirán ante el calor que expulsa mi cuerpo y que es causa de ese miedo que ya prendió una llama mas grande que las Almeranas de Minas Thirit en el Señor de los Anillos...(Solo para entendidos)
Pues bien, mas preparado que nunca...pero sin embargo con una cuota de temor de todas formas...ya que un miedo, por fuerte que te haga...seguirá siendo siempre un miedo.

